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«Podemos llevar adelante las empresas, no hace falta la patronal»
(Ansol).- «Al principio, teníamos 3500 servicios de mesa, hoy llegamos a los 8700 y vamos por más. El aumento se debe a que desde que nosotros llevamos adelante el emprendimiento, redujimos los costos. Para eso, ahorramos, nos compramos una camioneta y no tenemos más proveedores sino que vamos a comprar al Mercado Central productos de calidad, que nosotros mismos elegimos», detalló a esta agencia el presidente de la cooperativa formada el año pasado por los trabajadores del restorán Alé Alé, Andrés Toledo.
«La autogestión es un merito de todos los trabajadores. Al principio, un proveedor de frutas y verduras nos cobraba por semana unos 17 mil pesos pero con nuestro primer ahorro pudimos pagar un flete y hacemos las compras nosotros mismos. El resultado es que abonamos 10 mil pesos menos. Eso es la autogestión», graficó.
Sobre la competitividad, Toledo aseguró que «achicar los costos» les garantiza mantener precios atractivos para la clientela, que cada vez es mayor. «A ellos les decimos que son parte de nuestra cooperativa porque siempre nos acompañaron. Perciben que el clima laboral es diferente porque ahora hay mucho más compañerismo aunque existan diferencias», expresó Toledo.
El tradicional restorán de Villa Crespo estuvo a punto de cerrar las puertas un año atrás pero sus empleados decidieron continuar con la gestión. A pesar de que debieron sortear varias amenazas de desalojo, llegaron a un acuerdo para alquilar el local hasta mediados de este año, cuando piensan mudarse.
El proceso de conversión comenzó cuando en enero de 2013 el personal de administración y uno de los socios gerentes de OJA €“a cargo de los establecimientos-, Sergio Lipovich, los abandonaron. La misma salida lograron con éxito los restaurantes Mangiata, Los Chanchitos, La Soleada y Don Battaglia.
«Gracias al cooperativismo, hoy mantenemos 218 puestos laborales. Lo importante, lo que ellos tienen que saber es que la autogestión es posible, que nosotros podemos llevar adelante las empresas, no hace falta la patronal», indicó Toledo en referencia a los 17 trabajadores de Lalo de Buenos Aires que desde hace más de dos semanas permanecen dentro del local de Montevideo 355 en resguardo de las fuentes laborales y de los bienes.
Anoche sortearon una nueva orden de desalojo que recae sobre los dueños de la empresa pero que complica la situación de los empleados, y en estas horas esperan una respuesta satisfactoria a su propuesta de alquilar el local y hacer viable la empresa, vaciada por sus dueños actuales, según advirtieron.
