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Las cooperativas de trabajo cambiaron el mapa de la economía solidaria en Argentina
«Con cuarenta y cuatro años y una sólida tradición de militancia gremial, política y social, Cristian Horton preside la Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (Fecootra).
Desde el consejo de administración de Cooperar 7 de Mayo de Villa Constitucion (Santa Fe), pasó a encabezar la federación fundada el 29 de mayo de 1988, cuando se cumplían 20 años de aquella jornada en que los sindicatos y el pueblo cordobés ocuparon las calles de la ciudad contra la «Revolución Argentina» impulsada por el gobierno de Onganía.
Esta federación de trabajadores -organizados en cooperativas y con sede en La Plata- retomó explícitamente esa tradición de lucha del movimiento obrero combativo y en particular la experiencia de la  CGT de los Argentinos.
La historia se conecta entre sus capítulos por vasos comunicantes con nombres propios: Héctor «El Gallego» Garay -fundador Fecootra junto a Nélida López y José Orbaiceta- había formado parte de la organización liderada a fines de la década del ’60 por Raimundo Ongaro y Agustín Tosco.
Los fundadores -junto a otros cooperativistas- trabajaron laboriosamente durante años con la perspectiva de una organización que unificara a los trabajadores autogestivos cooperativistas. En ese trayecto conocieron la acción represiva de la dictadura, la cárcel e incluso el exilio.
Horton reflexiona sobre los iniciadores y las etapas que se fueron cumpliendo hasta alcanzar la federación que este año cumplió 27: «Nacimos así, en la lucha, y por ese camino continuamos, defendiendo los derechos de los trabajadores autogestionados y poniéndonos al lado de cada cooperativista que necesita de nuestro apoyo».
La que sigue es la charla que mantuvimos en la sede de Cooperar -en el corazón de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires-, donde surgieron definiciones sobre diferentes temas.
Fecootra se formó en un contexto muy complejo, tanto desde lo económico como desde lo social ¿Cómo fueron esos inicios vistos desde la organización?
La década del 90 no fue nada fácil para las empresas cooperativas en particular ni para la clase trabajadora en general. Cada vez había más desocupados y pobres; las diferencias sociales se profundizaban; el escenario era muy difícil…
La federación en ese momento era de carácter provincial, se recorría mucho el territorio para atender las necesidades de cada una de las asociadas y de sus trabajadores.
Hacia fines de los 90 y principios del nuevo milenio se realizaron ollas populares, se acompañaron el proceso de toma de fábricas y se participó activamente del movimiento popular que terminó constituyendo el llamado Frente Nacional contra la Pobreza (FreNaPo). Este espacio impulsó una consulta popular que propugnó la asignación universal por hijo y un seguro de empleo para los jefes de hogar que estuvieran desocupados.
De ese movimiento -que fue central en la resistencia a las políticas neoliberales- participaron distintas organizaciones sindicales y populares, incluidas la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) con la cual veníamos trabajando desde hacía tiempo. Incluso hubo -y hay en la actualidad- dirigentes de nuestra federación que militaron también en la CTA.
Después vinieron las tomas de fábricas y el acompañamiento a todos los trabajadores que fueron quedando en la calle con la quiebra de empresas. Ese fue el gran auge de «las recuperadas» y ahí también estuvimos nosotros, compartiendo el sufrimiento y la lucha de los compañeros.
El sector cooperativo creció mucho a partir de ese momento y con eso nuestra federación. A comienzos de los 2000 ingreso a la organización federativa mi cooperativa de base -Cooperar 7 de Mayo- que es santafesina. Fecootra debió modificar sus estatutos, adquiriendo un ámbito de actuación nacional.
¿Fue en ese momento en el que se empezó a crear una estructura con seccionales?
No, eso fue un poco después, en el 2009.
Por aquel momento empezaron a sumarse cada vez más cooperativas desde distintos puntos del país. Así se crearon las seccionales de Neuquén y Tucumán. Entendíamos que para atender las necesidades específicas de esas cooperativas de base con un criterio federal había que lograr que estuvieran federadas y que a su vez contaran con la mayor autonomía de funcionamiento posible.
Hoy impulsamos, incluso, que esas mismas entidades decidan si pretenden ser filiales de Fecootra o conformarse en federaciones independientes. Lo que nos preocupa es que no queden cooperativas de trabajo peleando en soledad, desarticuladas, en un marco donde predomina la lógica del lucro.
Mencionaste la palabra «hoy» ¿Cuál es la actualidad de la organización que conducís?
En la actualidad la federación alcanzó sus 100 cooperativas asociadas, distribuidas a lo largo de todo el territorio nacional. Tenemos formalizadas 9 seccionales, donde algunas están discutiendo institucionalizar su funcionamiento como una federación independiente. Y eso no nos atemoriza, al contrario, nos enorgullece.
A través de las distintas áreas que componen la federación se trabaja para profundizar y consolidar el proyecto productivo de cada una de esas asociadas. De hecho a través de la gestión de distintas herramientas financieras, logramos que nuestras cooperativas asociadas mantegan e incrementen considerablemente su capacidad productiva, y eso nos pone muy felices.
Hace muchísimos años que trabajamos para eso, para que los trabajadores que eligieron conformarse en una empresa autogestionada puedan consolidar sus empresas, crezcan y las capitalicen.
Retomemos un punto anterior: ¿Cómo el armado de federaciones territoriales no se traduce en debilitamiento de la organización nacional?
Fecootra es una entidad que construye organización y unidad del cooperativismo de trabajo permanentemente. Por eso hacemos y haremos lo que decida democráticamente todo el movimiento cooperativo.
Somos una federación que agrupa, impulsa y contribuye al desarrollo de cooperativas de base a lo largo y ancho del país e implementa sus políticas con el máximo respeto por los agrupamientos que se dan en cada región y con la urgencia y el desafío de la unidad, porque hoy son muchísimas más las cooperativas sueltas que las que están federadas.
Desde un inicio aspiramos a la edificación amplia, plural, democrática y representativa donde confluya todo el cooperativismo de trabajo. No nos movemos un milímetro en la voluntad de integrar un movimiento que ha experimentado un inédito crecimiento y con ello una multiplicación y variedad de necesidades que deben afrontarse con políticas generosas.
Desde Fecootra también proyectaron el fortalecimiento del movimiento a nivel Internacional ¿Cómo resultó esa experiencia?
Claro. Como te decía anteriormente, lo más importante para nosotros siempre fue la unificación y representación de los trabajadores autogestionados, primero en una federación, después en la instancia confederativa y también a nivel internacional. Por eso se trabajó en la gestión en Argentina del Proyecto Red del Sur, que luego terminó derivando en la constitución de CICOPA Mercosur, que es la organización que nuclea al cooperativismo de trabajo  escala global y regional.
También participamos de lo que hoy es Cooperativa para las Américas y trabajamos activamente para la exitosa candidatura del presidente de Cooperar, Ariel Guarco, para representar a nuestro país como consejero en el Comité Mundial de ACI.
¿Cuál es la visión que tienen acerca del preproyecto de Ley de la Economía Solidaria lanzado por INAES?
La creación de una nueva ley para el sector es un reclamo que se viene haciendo desde hace mucho tiempo, de hecho Fecootra hace unos años puso a consideración un proyecto propio.
El Instituto de Promoción de la Economía Solidaria (IPES) y el INAES hicieron muy bien en abrir el debate. Eso habla del ejercicio democrático que caracteriza al movimiento y del interés de que todos los sectores estén representados en la nueva ley.
Nos parece que es muy importante lo que está sucediendo hoy con respecto al pre proyecto y por supuesto somos parte del debate que se está dando en los foros de discusión con una propuesta propia para el sector del cooperativismo de trabajo.
Necesitamos una ley actualizada a los tiempos que vivimos, una ley de la democracia, una ley que hable de financiamiento para el sector, que hable de la seguridad social, y que persiga el fraude laboral, entre muchos otros temas.
Si ahora hacemos una foto… El cooperativismo de trabajo es la rama dentro de la economía solidaria que más se desarrolló en la última década. Al punto que cambió literalmente el mapa sectorial ¿Qué desafíos pone esa realidad sobre la mesa?
Creo que hoy estamos en una etapa de organización, crecimiento y consolidación del movimiento cooperativo de trabajo. Dejamos de ser la ambulancia que recogía los enfermos que dejaba el capitalismo y nos transformamos en un nuevo sujeto social. En los últimos 10 años se creció enormemente  y esa es una de las razones por la cual apoyamos este proyecto de país que impulsa la producción y el desarrollo de la industria nacional. Nunca podríamos estar en contra de eso, seríamos incoherentes.
¿Cuál es el lugar de Fecootra en esa foto?
Seguiremos trabajando para transformar el país a partir del desarrollo productivo y del crecimiento de la industria. En ese camino continuaremos profundizando nuestros vínculos con los distintos gremios relacionados a la producción.
Vamos a seguir trabajando en la unidad de un movimiento plural, desde una visión amplia, de apertura hacia todos los sectores del cooperativismo, tal como el movimiento lo definió el consenso de Sunchales en el año 2006 y la Mesa de la Economía Solidaria en el año 2012.
Seguiremos apoyando a todas nuestras cooperativas asociadas, haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para que los trabajadores cooperativistas que integran nuestra federación se sientan bien representados. Seguiremos construyendo organización territorial, nacional e internacional en el marco de los gobiernos populares de Latinoamérica y trabajaremos fuertemente en tener una ley de cooperativas de la democracia, que nos contenga a todos los sectores.
Me enorgullece saber que todo lo que sucedió en Fecootra a lo largo de su historia fue en el ejercicio real de la democracia, sin clientelismos, con amplia participación de sus cooperativas asociadas, que fueron apoyando las mejores decisiones para su presente y su futuro. Por ese camino seguiremos siempre.
Fecootra. Ayer y hoy
La Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina se constituyó el 29 de mayo de 1988. Surge del acuerdo de más de 20 cooperativas en momentos de hiperinflación, caída de la producción y el empleo y empeoramiento de las condiciones de los trabajadores. En el año 1999 con la incorporación de Cooperar 7 de Mayo de Villa Constitución – Santa Fe- la federación, originalmente bonaerense, re convierte su jurisdicción a nivel nacional. En la actualidad está asociada a Cooperar y es parte de Cicopa Mercosur y Mundial. Integra 100 cooperativas de trabajo asociadas distribuidas en 9 seccionales en todo el país.
Definiciones
«Somos una federación que agrupa, impulsa y contribuye al desarrollo de cooperativas de base a lo largo y ancho del país e implementa sus políticas con el máximo respeto por los agrupamientos que se dan en cada región y con la urgencia y el desafío de la unidad, porque hoy son muchísimas más las cooperativas sueltas que las que están federadas».
«Lo que nos preocupa es que no queden cooperativas de trabajo peleando en soledad, desarticuladas, en un marco donde predomina la lógica del lucro».
«Hoy estamos en una etapa de organización, crecimiento y consolidación del movimiento cooperativo de trabajo. Dejamos de ser la ambulancia que recogía los enfermos que dejaba el capitalismo y nos transformamos en un nuevo sujeto social».
«Necesitamos una ley actualizada a los tiempos que vivimos, una ley de la democracia, una ley que hable de financiamiento para el sector, que hable de la seguridad social, y que persiga el fraude laboral, entre otros temas».
